
Más agujetas ≠ más resultados
Hay algo que vemos constantemente. Una persona que termina de entrenar. Se toca las piernas. Y dice: — “Mañana no voy a poder ni sentarme.” Y lo dice… orgullosa. Como si el dolor fuera una medalla. Como si cuanto más duele, más cerca estás del cuerpo que quieres. Pero vamos










